Marcela Sandoval: “No queremos vagones segregados por sexo: serían una nueva forma de gueto”

“Es necesario educar para que la mujer sea vista en los espacios públicos como persona y no como un objeto sexual”, acotó la ex secretaria general de Revolución Democrática y candidata a diputada por el distrito 8.

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Hace unos días el diputado DC Gabriel Silber propuso implementar vagones separados por género en horas punta del Metro de Santiago como medida para evitar el acoso sexual. La propuesta llamada “Un metro de respeto” recoge experiencia internacional de países como México y Japón y apunta a segregar por sexo el uso de los vagones en horarios punta, de manera de evitar que las mujeres sean víctimas de roces aprovechando el hacinamiento durante los trayectos.

Ante esta idea, Marcela Sandoval, candidata de Revolución Democrática por el distrito 8, señaló que se trata de una “medida parche” que no ataca el problema de fondo que es la violencia hacia las mujeres en la vía pública. “Medidas como las que propone el diputado Silber no son una solución y solo contribuyen a instalar un nuevo tipo de gueto”.

Recalcó que el acoso callejero “es una forma de violencia hacia las mujeres que ha sido naturalizada a tal punto que ha costado que se sancione legalmente, de hecho en el Congreso hay un proyecto de ley sobre esta materia que está durmiendo hace casi dos años”. En este sentido, dijo que se necesitan “medidas que apunten al fondo y no soluciones de parche que más encima terminan por regresar a un pasado que queremos dejar atrás, donde las mujeres no podían ingresar a las universidades, andar en bus u ocupar los espacios públicos”.

Marcela Sandoval señaló que las instituciones ligadas al transporte deben contar políticas de capacitación para enfrentar situaciones de violencia en sus espacios, atender a las posibles víctimas de acuerdo a protocolos pertinentes y coordinar acciones con organismos competentes. Indicó que hay países, como México, que han implementado este tipo de medidas en el metro pero su eficacia es dudosa puesto que no apunta al tema del acoso de manera integral. Hay otros países como Perú y Bélgica donde se está penalizando el acoso, pero no solo abordando el problema desde lo penal, sino poniendo especial atención a lo educativo.

“Es necesario educar para que la mujer sea vista en los espacios públicos como persona y no como un objeto sexual”, acotó.

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