
El gimnasio del barrio Longitudinal de Maipú volvió a ser testigo de una noche de básquetbol de alto vuelo. En un duelo que se definió por detalles, inteligencia táctica y un cierre no apto para cardíacos, el Boston College se impuso por 99-95 ante Municipal Puente Alto, consolidando su localía y demostrando que su retorno a la primera división no es casualidad, sino un proyecto con convicción e identidad.
Un inicio de alta intensidad

Desde el salto inicial, el equipo dirigido por Benjamín Gasc mostró sus cartas. Con una defensa zonal sólida que neutralizó las embestidas puentealtinas, el Boston tomó el control temprano. V. Schultz abrió los fuegos en el recinto maipucino, seguido por la efectividad de Bradlee Haskell, A. Ball y la presencia imponente de Adam Afifi.
A falta de dos minutos para cerrar el primer cuarto, el local llegó a sacar una luz de diez puntos, apoyado en la marca asfixiante del venezolano L. Mérida, pieza clave para contener la rotación visitante. Sin embargo, Puente Alto vendió cara la piel y logró recortar la distancia para cerrar el primer parcial 24-20.
Paridad y oficio en la pintura

El segundo cuarto fue un ajedrez. Mientras el Boston apostaba por posesiones largas y el pick and roll central, Puente Alto respondía con transiciones vertiginosas que los llevaron, incluso, a pasar arriba en el marcador en los primeros compases del periodo.
Fue ahí cuando apareció la mano de Gasc desde el banco para ajustar las piezas. Afifi tomó protagonismo desde el perímetro, castigando de esquina para estirar la defensa rival, mientras que Haskell batallaba en el rebote ofensivo para generar segundas oportunidades vitales. Tras empates parciales de C. Ordóñez (32-32) y Schultz (39-39), el cierre de la primera mitad favoreció a los locales por un estrecho 50-46, luego de un triple y falta convertido por un Afifi que ya asomaba como la figura de la noche.
Construcción paciente y drama final

Tras el descanso, el cuadro maipucino priorizó la selección de tiro. No fue un cuarto de rachas locas, sino de construcción. La ventaja volvió a los diez puntos (58-48) aprovechando los desajustes defensivos de la visita. Con un Schultz inmenso y la categoría de la dupla Haskell-Afifi, el Boston cerró el tercer parcial con un cómodo 82-72.
Pero en el básquetbol chileno nada está dicho hasta la chicharra final. Pese a que las águilas maipucinas administraron el reloj con paciencia durante gran parte del último cuarto, el cansancio hizo mella y Puente Alto arremetió con todo. A falta de dos minutos, el marcador se apretó 91-88, instalando el drama en las tribunas.
Con el tablero 93-90 y solo 30 segundos en el reloj, A. Ball tomó la responsabilidad y clavó un mate que hizo estallar el gimnasio. Ese 95-90 le dio el oxígeno necesario al equipo y a una barra que a esa altura era ensordecedora. Finalmente, Adam Afifi sentenció la historia desde la línea de libres para sellar el definitivo 99-95.

Adam Afifi: Una actuación de leyenda
Adam Afifi fue elegido el MVP indiscutido del encuentro. El pívot norteamericano firmó una de las mejores actuaciones individuales de la temporada en la LNB, registrando un impresionante «doble-doble» de 37 puntos y 13 rebotes, sumando además 1 recuperación clave en defensa.

José Antonio Lizana Arce es un escritor maipucino y periodista deportivo, autor de seis libros sobre la memoria deportiva en Chile.
Ceacheí. Palabra de campeón (2008), Rayando la cancha (2009), Mojando la camiseta (2010), Pisando la pelota (2014), Pelota en la(s) red(es) social(es) (2018) y Más allá de la cancha (2022).

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