
Por Humberto Salas, profesor.
Para los trabajadores, para los católicos en general y para los Demócratas Cristianos de Maipú en particular, el año 1891 tiene una doble connotación.
Maipú fue creado por el Decreto N.º 68, del 22 de diciembre de 1891, y de acuerdo con el artículo 113 de la Constitución Política de la República de 1833, bajo la presidencia de Jorge Montt.
Su primer alcalde fue Agustín Llona Albizu.
Ese mismo año, a casi 12.000 kilómetros de distancia de nuestra patria, en Roma, el santo padre Pope Leo XIII escribía la primera encíclica social, llamada Conditione Opificum o “Condición de los Trabajadores”, más conocida como Rerum Novarum, considerada la piedra angular del pensamiento católico sobre la cuestión social y también de los Demócratas Cristianos.
Mientras tanto, en Europa se vivía la Segunda Revolución Industrial, que golpeaba con especial intensidad al sector agrícola, en medio de la Gran Depresión Agraria, obligándolo a adaptarse a los avances industriales.
En ese marco, la Rerum Novarum analiza las relaciones y deberes mutuos entre el trabajo y el capital, así como entre los gobiernos y sus ciudadanos.
Frente al trabajo, plantea que se debe respetar en cada hombre su dignidad como persona. Esta encíclica se transformó en una guía para la justicia social y el trabajo digno.
Temas centrales de la encíclica
- Defensa de la dignidad laboral
- Salario justo
- Derecho a la sindicalización
- Opción por los más vulnerables
- Lucha por la justicia social
En política, esta encíclica plantea una tercera vía, buscando un camino intermedio entre el socialismo marxista —criticado por su materialismo— y el capitalismo.
También rechaza la lucha de clases como motor político y cuestiona el liberalismo extremo, criticando la idea de que el mercado pueda regularse solo, sin considerar la dignidad humana.
En resumen, la Rerum Novarum marcó el inicio de la enseñanza social formal de la Iglesia Católica, influyendo en políticas públicas y movimientos sociales durante el siglo XX.
Al cumplirse 40 años de la Rerum Novarum, en 1931, el santo padre Pope Pius XI publicó la encíclica Quadragesimo Anno, una actualización necesaria de la doctrina social en un contexto de crisis económica mundial y del ascenso de los totalitarismos fascistas de Adolf Hitler y Benito Mussolini, además de la Unión Soviética de Joseph Stalin.
La encíclica reconoce el impacto positivo de la Rerum Novarum en la legislación laboral y en la organización de los obreros, reafirmando los principios de León XIII y proponiendo restaurar el orden social basado en la justicia y la caridad cristiana, evitando tanto el individualismo extremo como el colectivismo industrial.
Estas encíclicas recorrían las universidades del mundo y muchos líderes jóvenes comenzaron a buscar una tercera vía entre el capitalismo salvaje y el comunismo.
En Chile, estas ideas influyeron, entre otros, en jóvenes como:
- Eduardo Frei Montalva
- Bernardo Leighton
- Radomiro Tomic
- Jaime Castillo Velasco
- Renán Fuentealba
- Rafael Agustín Gumucio
- Manuel Antonio Garretón
- Ignacio Palma
- Andrés Zaldívar
- Mariano Ruiz-Esquide
- Patricio Aylwin
Y tantos otros jóvenes que después dieron vida al Partido Demócrata Cristiano.
Quadragesimo Anno desarrolla además principios como la subsidiariedad, la solidaridad, el corporativismo y la organización social.
A los 80 años de escrita la Rerum Novarum, el papa Pope Paul VI publicó en 1971 la carta apostólica Octogesima Adveniens, donde refuerza el mensaje sobre la dignidad laboral, el derecho a la propiedad y la necesidad de una distribución justa de la riqueza.
El documento pone énfasis en temas como:
- Urbanización
- Ecología
- Marginación social
Frente al compromiso político, insta a los laicos a no ser pasivos y a trabajar por cambios estructurales en la sociedad.
Octogesima Adveniens reafirma además conceptos como el personalismo —la persona y su dignidad por encima de la economía y del Estado—, la subsidiariedad y la justicia social.
Al cumplirse los 100 años de la encíclica social madre, en 1991, el santo padre Pope John Paul II escribió la encíclica Centesimus Annus, donde actualiza y reafirma los conceptos planteados en la Rerum Novarum.
Finalmente, y en una frase, la Rerum Novarum humanizó el trabajo y sentó las bases para que la fe cristiana se traduzca en acción política y justicia económica.
Hoy, a 135 años de la encíclica, podemos decir que la tercera vía sigue siendo relevante frente a la polarización política y económica que vive nuestro país.
Humberto Salas Mayorga
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Colaboradores

Profesor, académico universitario, dirigente político y activo militante de la Democracia Cristiana.



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