
En una jornada marcada por el esfuerzo físico y la hidalguía, el Boston College de Maipú sucumbió en casa ante la jerarquía del CD Universidad de Concepción. En un duelo de alta complejidad, las Águilas cayeron por 70-100, dejando en evidencia que, aunque el marcador fue amplio, el espíritu competitivo del plantel maipucino sigue intacto.
Un inicio cuesta arriba y sin el «Ancla»
El desafío comenzó con una baja sensible: la ausencia de su jugador estrella, Adam Afifi. Sin su principal referencia en la pintura, otros nombres debieron dar un paso al frente. Cristóbal Ordóñez y Luis Mérida asumieron correctamente el liderazgo, inyectando energía a un equipo que entró a «poner el corazón».
La visita, liderada por la efectividad de Maxwell, fue propositiva desde el salto inicial. Pese a que un triple de Mérida dejó a las Águilas a solo un punto de distancia promediando el primer parcial (15-16), el «Campanil» demostró por qué es el líder invicto, cerrando el primer cuarto 21-28 gracias a una transición rápida y mayor circulación de balón.
Resiliencia ante la efectividad penquista
En el segundo cuarto, la UdeC impuso su ritmo, extendiendo la brecha a trece puntos (32-45). Sin embargo, fiel a la filosofía de su entrenador Benjamín Gasc, Boston College demostró que es un equipo que no se rinde. Ajustando la defensa y encontrando opciones en el juego perimetral con Andre Ball, los locales lograron presionar la salida rival y encontrar puntos rápidos para irse al descanso largo 43-54, aún en carrera.
El desgaste y el oficio del subcampeón
Tras el entretiempo, el factor físico comenzó a pasar la cuenta. Mientras Boston luchaba por mantenerse a flote con las arremetidas de Haskell y Ball, la UdeC administró la ventaja con inteligencia. Dos triples clave de Durán extendieron la diferencia a veinte puntos, cerrando el tercer periodo con un cuesta arriba 58-79.
En el último cuarto, el Boston College se mostró hidalgo. Intentaron contener la puntería «quirúrgica» de Martínez (UdeC) desde la línea de tres puntos, pero la firmeza del rival fue inquebrantable.
Cierre con polémica en el Nido
El encuentro no estuvo exento de tensión. Cuando restaban solo 30 segundos para el final, una acalorada discusión entre ambas bancas detuvo el juego por más de diez minutos, luego que Kevin Rubio (UdeC) sacara de costado y posteriormente lanzara un manotazo al brazo del entrenador del elenco maipucino, empañando el cierre de una jornada intensa. Tras la reanudación, el marcador se selló en un definitivo 70-100.


El momento de mayor tensión ocurrió al finalizar el encuentro: mientras los planteles se disponían a saludarse, la discusión se reavivó entre el jugador de la UdeC, Kevin Rubio, y el técnico local, Benjamín Gasc. El incidente escaló cuando el estratega maipucino sufrió un tirón por parte del jugador penquista, lo que obligó la inmediata intervención de los jugadores Francisco Martínez y Hebert Reyes para auxiliar y soltar a su entrenador, evitando que el altercado pasara a mayores.


Lecciones de cara al futuro
Aunque la derrota es estrepitosa en los números, deja señales claras: Boston College tiene las herramientas para competir y, por pasajes, logra imponer sus términos ante los gigantes de la liga. El desafío para el cuerpo técnico de Gasc será encontrar la regularidad para sostener esa intensidad durante los 40 minutos y recuperar la plenitud física de sus piezas clave para los próximos desafíos.
Voces tras la jornada
Luis Mérida: «Los jóvenes supieron aprovechar los minutos» El alero, que asumió el rol de líder ante las bajas, destacó el lado positivo del encuentro: «Tuvimos bajas importantes como nuestro refuerzo (Afifi) y Schulz, pero este equipo trabaja día a día. Se les dio la oportunidad a los jóvenes de tener minutos importantes y lo supieron aprovechar. Ante Leones y hoy con la UdeC se notó una mejoría enorme, seguimos enfocados porque siento que estamos haciendo una buena liga y vamos para adelante».
Benjamín Gasc: «Yo tengo la conciencia limpia» El entrenador maipucino aclaró lo sucedido en el polémico cierre que terminó con la expulsión de Dylan Silva: «Estaba al costado, el jugador se pone al frente mío, me empuja y luego me golpea. Ahí está el video y los árbitros lo revisaron. Yo no hice nada malo, no toqué el saque ni lo molesté a él. Son cosas ‘calientes’ del partido, pero a nivel de básquet, la UdeC fue mejor equipo y hay que felicitarlos».

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