
Un niño de cinco años, vecino de Maipú, se encuentra actualmente como prioridad nacional número uno para un trasplante de corazón en Chile, tras sufrir una falla cardíaca severa que lo mantiene conectado a soporte vital avanzado.
Se trata de Piero Valentino Rebeco Correa, quien nació con una cardiopatía congénita conocida como hipoplasia del ventrículo izquierdo y que ya ha enfrentado tres cirugías a corazón abierto a lo largo de su vida. Pese a ello, su desarrollo neurológico es normal y hasta hace poco llevaba una vida cotidiana activa.
Su madre, Francisca Correa Valdés, explicó a La Batalla que la situación se agravó luego de que el corazón del niño comenzara a fallar progresivamente. “Su corazón se comenzó a cansar”, relató, señalando que desde octubre de 2025 el menor permanece hospitalizado y que actualmente está internado en la Unidad de Cuidados Intensivos de Hospital Clínico UC CHRISTUS Marcoleta.
El 24 de diciembre, Piero sufrió paros cardíacos mientras estaba en el Hospital Clínico de la Universidad Católica, lo que obligó a conectarlo a una máquina ECMO, un sistema de oxigenación extracorpórea que cumple temporalmente la función del corazón y los pulmones. Desde entonces, su condición es crítica.
Su madre afirma que el menor ingresó oficialmente a la lista de espera para trasplante el 26 de diciembre, quedando como el primer caso a nivel nacional por criterio de gravedad.
Francisca hizo un llamado público a visibilizar la situación y promover la donación de órganos, enfatizando que su hijo es su único hijo y que su vida depende exclusivamente de que aparezca un donante compatible: “Su vida depende de Dios y de ese milagro que llegue ese trasplante”, expresó.
Además, recordó que existe la posibilidad de donar sangre a través de la plataforma de la Red de Salud UC Christus y pidió que se hable más abiertamente sobre la donación de órganos en el país.
El caso de Piero pone nuevamente en el centro del debate la urgencia de fortalecer la cultura de donación en Chile, especialmente cuando se trata de niños que, como él, dependen literalmente de un trasplante para seguir viviendo.


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