
La Agrupación Aprender a Vivir TEA y TGD denunció problemas estructurales y presuntas irregularidades en la ejecución del nuevo centro ubicado en Avenida 4 Poniente 2901, esquina Altar de la Patria, en el barrio Portal del Sol, al norponiente de Maipú.
En medio de las bajas temperaturas y las lluvias que ya se avizoran en Santiago, familias de niños y jóvenes con Trastorno del Espectro Autista (TEA) denunciaron que el nuevo centro terapéutico donde reciben atención en Maipú sigue funcionando con filtraciones, barro y obras inconclusas.
Los propios apoderados aseguran que, además de enfrentar diariamente el cuidado y tratamiento de sus hijos, han debido asumir gastos para mantener operativo un espacio que —según relatan— aún no cuenta con condiciones adecuadas para recibir a más de 100 familias.
Financiamiento e inauguración
El recinto, financiado con cerca de $597 millones provenientes de recursos públicos del Gobierno Regional Metropolitano aprobados en 2024, corresponde a un proyecto que contempló la instalación de 18 módulos prefabricados destinados a terapias y atención especializada para niños, niñas y jóvenes con TEA.

La organización, que anteriormente funcionaba en una vivienda en el centro de Maipú ubicada en el pasaje Isla de Pascua #1972 aseguró haber presentado una denuncia ante la Contraloría General de la República por eventuales falencias en el proceso de licitación y ejecución del proyecto. La presentación fue recepcionada el 5 de enero de 2026 bajo el folio 201720/2026.

Cruce de responsabilidades
Parte de los cuestionamientos apuntan también a la responsabilidad administrativa sobre la ejecución y supervisión del proyecto financiado con recursos públicos Regionales.
Según explicó el concejal Juan Carlos Prado, quien ha fiscalizado el tema desde sus orígenes como se verá más adelante, durante las revisiones posteriores al inicio de las fallas tanto el municipio como el Gobierno Regional habrían apuntado mutuamente a sus competencias.
Mientras desde el Gobierno Regional se habría señalado que la supervisión técnica correspondía al municipio por actuar como unidad técnica del proyecto, desde el municipio se habría enfatizado que la iniciativa fue financiada con recursos regionales.
La situación actualmente forma parte de los antecedentes revisados por Contraloría.
A todo esto, el proyecto fue anunciado públicamente por el alcalde de Maipú, Tomás Vodanovic en un sentido video difundido en sus redes sociales personales el 27 de febrero de 2024.
Sin embargo, Alicia Ibarra, presidenta de la Agrupación aseguró que actualmente no han tenido respuestas directas del municipio frente a los problemas denunciados.
“Él acá jamás ha puesto un pie, ni siquiera sabe de lo que estamos hablando”, afirmó a La Batalla de Maipú.
Recientemente, incluso, se realizó una actividad de inauguración el 2 de abril en el Día Mundial de la Conciencia sobre el Autismo, junto a autoridades de Gobierno con participación de la Directora de la División de Organizaciones Sociales, Katerine Montealegre.

“Nos llovimos”: las denuncias de familias y apoderados
La agrupación acusa filtraciones de agua en el techo y puertas, problemas eléctricos, desniveles en baños y obras inconclusas en el terreno donde hoy funciona el centro.

Fernando, apoderado de uno de los niños que recibe atención en el lugar, aseguró que las familias han debido intervenir directamente para enfrentar los problemas de infraestructura.
“Cuando llueve, no solamente se llueve el techo de la sala donde nuestros niños tienen sus clases, también el agua entra por las puertas”, relató. Según explicó, los propios apoderados han debido retirar materiales y secar salas afectadas por las filtraciones.
El apoderado agregó que actualmente utilizan plásticos y nylon para impedir el ingreso de agua a algunas dependencias. “Acá llueve y es imposible pasar. Se hacen charcos y nos embarramos todos”, señaló.
Otro de los testimonios corresponde a Eugenio, apoderado de la agrupación, quien afirmó que el proyecto generó expectativas entre las familias debido al tamaño de la inversión comprometida.
“Fueron casi $600 millones y todos teníamos la ilusión de que aquí íbamos a estar definitivos”, indicó. “Acá no son dos o tres niños, son más de 100 familias”.
Jennifer Maureira, también apoderada, aseguró que los propios padres debieron reunir recursos para habilitar servicios básicos y mantener funcionando el recinto.
“Tuvimos que poner agua y luz con fondos de nosotros que reunimos los padres”, afirmó.
En esa línea, la propia agrupación difundió anteriormente en sus redes sociales una actividad a beneficio destinada a financiar los empalmes de agua y electricidad del recinto, es decir, las conexiones necesarias para que el centro pudiera contar con ambos servicios básicos. Posteriormente, el 4 de abril de este año, la organización publicó registros audiovisuales del evento realizado para reunir recursos destinados a esos trabajos.


Antecedentes sobre la recepción del recinto
Otro de los antecedentes conocidos por La Batalla de Maipú apunta al estado administrativo del recinto.
Según Alicia Ibarra, presidenta de la agrupación, las llaves del centro fueron entregadas el 28 de octubre de 2025 durante una reunión realizada en el mismo inmueble junto a funcionarios municipales, representantes de la empresa contratista y miembros de la organización.
Sin embargo, meses después —el 20 de marzo de 2026— la dirigenta asegura que desde el municipio se intentó que firmara un documento en el que se establecía que el recinto “no cuenta actualmente con recepción final de obras” y que no era posible garantizar “la seguridad personal ni la integridad física” de quienes acudieran al lugar.

Según la versión de la dirigenta, el documento habría sido presentado en una reunión con funcionarios municipales, entre ellos la abogada Carolina Arenas, la directora de DIDECO Nishme Zafe y el coordinador de organizaciones comunitarias Tomás Pozo. Esta versión no ha sido confirmada por el municipio.
El documento además proponía que la agrupación se comprometiera a no utilizar las instalaciones hasta la entrega formal e inauguración definitiva del centro.
Según Ibarra, sus abogados le recomendaron no firmar esa declaración y, en cambio, elaboraron una presentación ante notario donde la organización dejó constancia de que había actuado de buena fe para mantener las terapias y continuidad de atención de niños y adolescentes con TEA.
El concejal Juan Carlos Prado confirmó a La Batalla de Maipú que estuvo presente en la entrega de llaves del recinto realizada en octubre de 2025 junto a funcionarios y representantes de Secpla de la Municipalidad de Maipú y la empresa contratista.

Según señaló, en esa instancia se entregaron equipos, computadores y televisores asociados al proyecto financiado con recursos del Gobierno Regional.
Prado aseguró además que las primeras fallas comenzaron pocas semanas después de la entrega. “Las puertas se comenzaron a agrietar y después hubo filtraciones importantes cuando comenzaron las lluvias”, afirmó.



El concejal sostuvo además que, tras revisar antecedentes del proyecto junto a representantes del Gobierno Regional, detectaron diferencias entre algunas especificaciones contempladas en la licitación y elementos instalados finalmente en el recinto.
Mientras la situación sigue siendo revisada por Contraloría y continúan las gestiones entre la agrupación y el municipio, en definitiva son los niños y adolescentes que asisten al centro quienes finalmente deberán enfrentar las consecuencias de las fallas denunciadas en el recinto si es que estas no se revierten.




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