
Fue inaugurada en 1948, cuando el actual Templo Votivo recién comenzaba a construirse tras la demolición de la antigua Capilla De La Victoria. Durante casi ocho décadas fue lugar de oración para quienes transitaban por Camino a Melipilla a la altura de Pajaritos, hasta quedar rodeada por las viviendas del campamento.

Vio cambiar el antiguo Maipú, crecer la ciudad a su alrededor y, durante los últimos años, terminó prácticamente escondida entre las construcciones del Campamento Latinoamericano, que comenzó su demolición esta mañana.
Origen
Su origen estuvo relacionado con la construcción del Templo Votivo, de acuerdo con antecedentes históricos recopilados sobre el lugar.
La directiva del Voto de O’Higgins buscaba reunir recursos para financiar el nuevo templo y obtuvo autorización para realizar una colecta en la entrada sur del entonces pueblo de Maipú.
Allí se instaló un altar con la imagen de la Virgen del Carmen, que fue inaugurado el 12 de septiembre de 1948, con autorización del entonces alcalde José Luis Infante.
Con el tiempo, aquel punto adquirió también un significado religioso propio.
La Virgen no pasó inadvertida para los maipucinos, quienes viajaban por Camino a Melipilla. Conductores y pasajeros se detenían para dejar una contribución o incluso se persignaban desde los buses interurbanos, para pedir protección para el viaje, una costumbre que permaneció durante generaciones.
Durante la evaluación ambiental del proyecto ferroviario Santiago-Melipilla, la Municipalidad de Maipú advirtió que en el lugar existía una imagen de la Virgen del Carmen asociada a la religiosidad popular y con alto reconocimiento comunal, solicitando evaluar su conservación e integración al espacio público ante la entonces proyectada Estación Pajaritos.
Pero el paisaje cambió

Con el crecimiento de los campamentos en este punto de Camino a Melipilla, las viviendas terminaron rodeando la antigua gruta.
En febrero de 2025, La Batalla todavía registraba su estructura en medio de las ocupaciones del sector, mientras otros registros daban cuenta de vidrios quebrados, velas y otros elementos deteriorados, a lo que se sumaba la ausencia de la antigua imagen que presidía el lugar.
Aun así, seguían apareciendo flores frescas a sus pies.

Ahora el escenario vuelve a cambiar.
Con el despeje del Campamento Latinoamericano, el alcalde Tomás Vodanovic anunció que el terreno será transformado en un parque urbano de bajo requerimiento hídrico y que uno de los objetivos será recuperar la histórica ermita y devolverle su carácter patrimonial.
“Vamos también a ver recuperada nuestra ermita de la Virgen del Carmen, que es un punto simbólico para los maipucinos de mayor historia, donde muchos venían a peregrinar. Era un lugar sumamente histórico e importante, que vamos a convertir en un lugar de peregrinaje para nuestras familias, para poder retomar este espacio y devolverle las tradiciones a una comuna que sabemos que tiene mucha historia”, recalcó el alcalde Vodanovic.
Así, mientras las últimas estructuras del campamento comienzan a desaparecer, la pequeña gruta que durante décadas acompañó a quienes entraban y salían de la comuna volverá a quedar visible, permanecerá en pie.





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