
El niño terminó caminando unos diez minutos por La Farfana hasta un almacén, donde lo conocían y contactaron a su madre.
Una madre denunció que su hijo de apenas siete años salió solo del colegio Alicante del Rosal, en el barrio La Farfana de Maipú, después de que personal del establecimiento lo confundiera con otro estudiante que comparte apellido y cuya apoderada había solicitado retirar a su hijo.
Según el relato de la madre, el hecho ocurrió el jueves 22 de octubre, cuando el niño debía estar en clases.
La familia supo lo sucedido a las 13:23 horas, cuando la dueña de un almacén cercano a su casa llamó a la madre para informarle que Maximiliano había llegado solo a pedir ayuda.
“Nosotros no lo habíamos retirado. Tampoco lo había hecho mi papá, mi mamá ni ningún otro familiar”, señaló la apoderada.
La confusión que relata la familia
De acuerdo con la explicación que los padres dicen haber recibido en el colegio, una apoderada del curso acudió a retirar a su hijo, quien tiene el mismo apellido.
Sin embargo, la solicitud se habría transmitido utilizando únicamente el apellido, sin precisar el nombre.
La madre atribuye a la asistente de aula la siguiente respuesta:
“Yo asumí que era Maxi, no pregunté cuál de los …. era. Fue mi error”.
A Maximiliano le dijeron que habían ido a buscarlo, recogió sus pertenencias y una inspectora lo acompañó junto a otros dos niños hasta recepción.
La madre sostiene que las cámaras del establecimiento muestran que la funcionaria se retiró después de dejarlos allí.
El niño quedó sin un familiar que lo recibiera y posteriormente salió por una puerta del colegio. Sus padres denuncian que nadie advirtió su salida ni comprobó que hubiera sido entregado a una persona autorizada.
Caminó hasta un almacén para pedir ayuda
La madre relató que su hijo cruzó una avenida y caminó aproximadamente diez minutos por el trayecto que habitualmente recorre con su familia, hasta llegar a un negocio conocido.
“Afortunadamente, las personas que atienden ese local lo conocen. Mi hijo pudo llegar hasta allí, explicar lo que había sucedido y pedir ayuda. Ellos lo contuvieron y se comunicaron conmigo”, expresó.
Tras recibir la llamada, los padres y el abuelo se movilizaron para buscar al niño y pedir explicaciones al establecimiento.
“Las disculpas no son suficientes”
Según la madre, las respuestas que recibieron de parte del personal y de la dirección fueron:
“Fue un error, disculpen, mejoraremos la seguridad” y “Gracias a Dios no le pasó nada”.
La familia cuestiona que lo sucedido se reduzca a una equivocación y exige esclarecer cómo el niño pudo salir sin compañía.
“Las disculpas no son suficientes. Prometer que mejorarán la seguridad tampoco borra lo sucedido”, manifestó la madre.
Agregó que Maximiliano está físicamente bien, pero que la experiencia lo dejó asustado: “No tiene ganas de volver al colegio”.
Los padres afirman que ya presentaron denuncias ante Carabineros y el Ministerio de Educación, y que continuarán las acciones para determinar responsabilidades y exigir medidas que eviten otro episodio similar.






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